Explicamos tres conceptos recurrentes a la hora de hablar sobre los presupuestos.

Superávit

Una administración pública registra superávit cuando cuenta con más ingresos que gastos en un periodo de tiempo, normalmente un año. Si sucede lo contrario, registra déficit. En el presupuesto quedan reflejados los ingresos y gastos previstos, por lo que es posible saber con anterioridad la cantidad de superávit o déficit que se prevé alcanzar. Cuando transcurre ese periodo de tiempo se anotan los gastos e ingresos realmente tenidos y se puede ver cómo de cerca o de lejos quedaron esas previsiones.

Aquí te hablamos de esto: El Pleno aprueba el Presupuesto de 2017.

Periodo medio de pago

El indicador Periodo medio de pago (PMP) mide el plazo que transcurre desde la presentación de las facturas por la entrega de bienes, prestación de servicios o certificaciones de obra, a cargo del proveedor y el pago material de la operación. En definitiva, el indicador mide cuánto tarda el Ayuntamiento en pagar a sus proveedores. Según la normativa vigente este periodo no puede superar los 30 días naturales. Los datos se ofrecen a partir de ese plazo máximo: si el indicador es, por ejemplo, un 10, quiere decir que el Ayuntamiento paga a los 40 días (es decir, 10 días después del plazo máximo); si el indicador es negativo es que se paga antes del plazo máximo (por ejemplo, -5 significa que se paga en 25 días).

Aquí hablamos de esto: El plazo de pago a proveedores del Ayuntamiento se reduce.

Amortización de deuda

Amortizar es efectuar pagos para reducir la deuda acumulada por una administración pública y los intereses correspondientes. Se trata de amortización anticipada cuando se efectúan devoluciones antes de las fechas pactadas inicialmente. En muchos casos esa amortización anticipada implica penalizaciones.

Aquí hablamos de esto: El Ayuntamiento de Madrid reduce la deuda en 923 millones de euros.